Codere está en condiciones de reestructurar su capital y afrontar sus problemas de liquidez luego de haber llegado a un acuerdo por más de 250 millones de euros con bonistas sénior que en conjunto ostentan el 57,5% de los bonos.
La operación de reestructuración de capital, o lock-up agreement, recoge la emisión de nuevos bonos súper senior con vencimiento en septiembre de 2023. Se hará en dos tramos: el primero por 85 millones de euros para dotar de liquidez a la compañía; y otro por 165 millones de euros que será ofrecido a los bonistas para su suscripción.
La empresa logró una prórroga de dos años para el vencimiento de los bonos existentes, hasta el 1 de noviembre de 2023, y un incremento de su tipo de interés, en base a una parte obligatoria con pago en efectivo al 4,50% y, a elección del emisor, una parte complementaria con pago en efectivo (del 5% para los bonos en euros y del 5,875% para los bonos en dólares) o con pago en especie (del 6,25% para los primeros y del 7,125% para los segundos).
Los bonistas que se acojan a la operación tendrán derecho a percibir comisiones de aceptación, sujetas a la implementación de la operación.