Edición Latinoamérica
02 de Diciembre de 2020

Declaraciones de Nicolás Imschenetzky, presidente de la compañía

Marina del Sol busca sortear la pandemia y lograr la renovación de sus licencias en Chile

Marina del Sol busca sortear la pandemia y lograr la renovación de sus licencias en Chile
"Entendemos las medidas sanitarias y las compartimos, pero es desolador el mirar y no saber cuánto futuro tenemos", aseguró el titular de Marina del Sol.
Chile | 13/07/2020

Nicolás Imschenetzky, presidente de Marina del Sol, indicó en una entrevista con Bío Bío Chile, que la Superintendencia de Casinos de Juegos, a cargo de Vivien Villagrán, está haciendo una interpretación “distinta a la norma” y quiere “poner en igualdad de condiciones a todos los operadores -nuevos y antiguos-, poniendo en riesgo a los casinos que Marina del Sol tiene en Talcahuano, Calama y Osorno”.

¿Cómo entiende Marina del Sol esta interpretación de la ley que hace la Superintendencia, para el proceso de licitación de los permisos de operación y que no hace distinción entre las empresas que ya operan las salas y las nuevas que potencialmente podrían hacerlo?

No lo entendemos; es algo que no tiene ningún sustento legal. La Superintendenta habla de que se producirían dos procesos paralelos, uno conforme al procedimiento antiguo para los renovantes, y otro para los postulantes. Esa dualidad no existe, porque en el proceso de licitación corresponde aplicar una sola norma para todos, que es la existente cuando nos otorgaron los permisos de operación. Por lo tanto, vemos que es una discusión bastante artificial y sin base legal la que está creando la SCJ.

Además, según la legislación que regula nuestros permisos de operación de casinos, el inicio del proceso de re licitación comienza con nuestra solicitud para ello, y esto debe ser 240 días antes del vencimiento del permiso, vale decir, a principios del año 2023. Luego, se licita cada permiso de operación y, obviamente, todos los postulantes se rigen por la misma normativa, que es la vigente para este permiso. Lo único que cambia es que, al tratarse de una re licitación, este “nuevo permiso” o “permiso re licitado” no tendrá el derecho a re licitar de esta forma, pues la norma establece que es sólo por una vez.

La verdad, yo no veo de qué cuerpo legal podría interpretar la Superintendenta que se licitaría con dos normas. La Superintendencia ha dado tres veces por escrito argumentos sobre este tema. En ninguna de esas ocasiones había expresado los argumentos que está expresando ahora en el Congreso. Deben ser ideas de última hora. Eso demuestra, a nuestro entender, la debilidad de su posición de fondo. La ley es muy clara y nosotros sólo esperamos que se respete y cumpla.

¿Con la interpretación de la SCJ, podrían beneficiarse operadores que hoy tienen los casinos municipales o se afecta por igual a todos los que estuvieron en la partida de la ley de casinos hace 15 años?

Primero que todo, nadie está pidiendo un beneficio. Básicamente, lo que queremos es que se respete la ley y, tal como señala la normativa vigente, que se apliquen al proceso de renovación de licencias las reglas existentes en 2005, con las cuales calculamos y definimos las inversiones que realizamos.

Pasaron 15 años y tal vez todos olvidaron lo duro y competitivo que fue el proceso: vinieron empresas de todo el mundo. Si mal no recuerdo, sólo para nuestra provincia se presentaron nueve ofertas, lo que obligó a llevar las inversiones y ofertas al límite. Fue tan competitivo el proceso e involucró tanta inversión que llegaron empresas de más de diez países distintos. Hay que tener muy presente que, con la interpretación que está haciendo, la SCJ está afectando a todos los casinos cuya postulación y adjudicación fue antes del año 2015.

Por ello, todos los miembros de la Asociación Chilena de Casinos de Juego están unidos y rechazan la forma como la Superintendencia quiere llevar a cabo la próxima licitación. Este no es un problema que afecte a los casinos municipales adjudicados después del 2015.

¿De qué o de quién depende que se mantenga la interpretación de la norma como la entienden los operadores del sector?

Aquí lo que corresponde es que la SCJ aplique la ley y no la cambie. Eso se lo dijeron algunos parlamentarios en la sesión de la comisión de Economía del Senado, en la que participamos. Ahí estaba toda la industria, por primera vez.

Fue inédito y un acto democrático muy correcto. Todos tuvimos tiempo para expresar nuestros puntos de vista, incluida la Superintendencia. Es la primera vez que esto ocurre. La norma es tan clara que no hay otra interpretación. La Asociación de Casinos tiene una postura única, todos hablamos y respaldamos lo mismo: el respeto al Estado de derecho, la Constitución y las leyes, tal como son. Y todos sabemos que “lo accesorio sigue la suerte de lo principal”. Eso es lógica pura y simple, tanto jurídica como empresarial. Así, la competencia de renovación se regirá por las reglas de lo principal, las del permiso, son las mismas normas para todos: las del 2005. Por una sola vez. Eso dijo la ley de 2015.

Respecto a la Superintendencia de Casinos de Juego, hasta hoy no hemos visto un argumento jurídico concreto para el caso de nuestra demanda. Argumentó que tiene facultades interpretativas, lo que es cierto, pero interpretar no es cambiar o agregar o sacar palabras de la norma escrita.

Nadie puede interpretar una ley con un resultado contrario a la Constitución y a los tratados internacionales que siempre tienen primacía. Cualquier interpretación contraria a la Constitución o a los tratados nace muerta. Y lo que la Superintendenta dice es contrario a la Constitución y a los tratados porque cambia las reglas del juego en la mitad del camino de la recuperación de la inversión.

¿Cómo se ve y cómo se avisora el escenario, considerando el cierre obligado de los casinos a raíz de la pandemia?

La crisis sanitaria obviamente es una situación muy compleja. A nosotros hoy nos gustaría estar en otro pie, con la mente tranquila y poder, como empresa, estar aportando como siempre lo hemos hecho en la ciudades donde estamos. Pero la verdad es que con la pandemia, la situación se nos transforma en una tormenta.

El casino cerrado con un montón de costos de operación fijos que no podemos bajar, porque tenemos que estar preparados para abrir en algún minuto y además tenemos obligaciones legales, así que cuando la Superintendencia nos instruya abrir, nosotros tenemos que abrir. Y por eso tenemos que estar preparados para ello. Estamos esperanzados que esto ocurra lo antes posible.

Entendemos las medidas sanitarias y las compartimos, pero es desolador el mirar y no saber cuánto futuro tenemos. Todos los empresarios tenemos claro que uno hipoteca las utilidades futuras para poder pagar todas las deudas que se tiene, entonces si nosotros nos estamos endeudando hoy día, sabemos que tenemos que hipotecar las utilidades futuras para pagar las deudas de hoy. Entonces ahí está el problema: ¿Cuáles serán nuestras utilidades futuras? Pues no sabemos cuál es nuestro futuro.

Enjoy se acogió a la reorganización para evitar la quiebra. ¿Está Marina del Sol evaluando esa alternativa o se puede mantener a flote por algún tiempo más?

No, la verdad es que nosotros hoy día tenemos una situación económica distinta a la de Enjoy. Si bien no estamos recibiendo flujo y tenemos gastos por sobre los dos millones de dólares mensuales, tenemos espaldas y activos para poner en garantía en los bancos para que nos sigan prestando dinero. Tenemos una situación económica distinta a la de Enjoy. La banca cree en nosotros y por ende somos sujetos de crédito.

¿Y por cuánto tiempo se puede mantener esa situación?

Todo esto tiene límites y nosotros prevemos como límite como para entrar en situaciones más complejas, aunque no del nivel de una quiebra, pero sí muy complejas, el mes de septiembre. Ahí ya la cosa se pone color de hormiga como decimos.

¿Qué pasa con el personal mientras tanto?

Tenemos cerca de 1.300 colaboradores en los cuatro casinos. Alrededor de 1.100 están sujetos a la suspensión laboral. Se trata de una gran ayuda, eso no los desconocemos, pero que obliga como empleador a seguir pagando las cotizaciones previsionales, es decir, es un beneficio que no tiene costo cero.

Nosotros tenemos una industria de servicio y de flujo. Nosotros lo que hacemos es recibir dinero de nuestros clientes, pagar el 40% en impuestos, el resto es gastos de operación, las rentas y lo que quede es utilidad. Entonces cuando estás cerrado y debe seguir manteniendo ciertos costos, y la producción es cero, la situación se transforma en una pesadilla.

¿El plazo de septiembre entonces obligaría a tomar decisiones respecto de los trabajadores?

Hasta septiembre podemos seguir respirando cómodos. Ya de ahí para adelante podemos seguir haciendo cosas, pero entras a tener complicaciones, Enjoy está vendiendo algunos activos, nosotros no queremos caer en eso. Tenemos una muy buena relación con todos nuestros trabajadores y sindicatos y queremos estar disponibles para ayudarlos a ellos y que no pasen más problemas de la cuenta en esta pandemia. Todos estamos sufriendo y esto obliga a cuidarse las espaldas unos con otros.

¿Tiene Marina del Sol algún análisis sobre una eventual fecha de reapertura postpandemia?

Hoy las condiciones para abrir no están, pero tengo la suerte de manejar información a través de las clínicas y tiendo a pensar que un buen mes para abrir podría ser agosto; lo anterior por la baja en los números (de contagio por coronavirus).

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