La Junta de Control de Juegos del Estado publicó sus políticas de salud y seguridad para los lugares de juego en respuesta a COVID-19, incluido un límite de ocupación del 50% para cada área de juego.
Aunque el gobernador Steve Sisolak aseguró que los casinos serán parte de las últimas fases de reapertura de la economía del estado de Nevada, cuando lo hagan tendrán que aplicar políticas estrictas de distanciamiento social, incluidos límites en el número de jugadores por mesa.
Las políticas deben incluir limpieza y desinfección periódicas, capacitación y equipo de protección apropiado para los empleados, y requisitos para el distanciamiento social en los pisos del casino y en las casas de apuestas deportivas.
La limpieza regular y el distanciamiento social también deben estar presentes en las otras operaciones de los complejs, como las oficinas de los hoteles, los restaurantes, los locales comerciales y las piscinas.
Hasta el momento, el cierre estatal de locales de juego se ha extendido al menos hasta el 15 de mayo, y no se tiene una fecha exacta para su reapertura.