“La directiva ‘Quedarse en casa’ refuerza la necesidad de que los ciudadanos de Nevada no dejen sus hogares para actividades no esenciales, y así evitar la propagación de COVID-19”, dijo Sisolak en un comunicado. “Esta iniciativa se basa en directivas anteriores como el cierre de escuelas, el distanciamiento social, el cierre de negocios no esenciales y la prohibición de reuniones públicas de 10 o más personas, al exigirles que se queden en casa a menos que sea absolutamente necesario”, agregó.
El martes, Sisolak emitió un aviso para todo el Estado, instando a los ciudadanos de Nevada a ponerse en cuarentena por al menos 14 días después de regresar a la ciudad. El anuncio advirtió contra viajes no esenciales, y una recomendación de evitar espacios públicos en nombre del distanciamiento social”.
Sisolak envió un pedido formal esta semana al presidente Donald Trump para emitir una Declaración de Desastre Mayor. De ser aprobada, la declaración proveería de fondos federales adicionales y ayudas de emergencia al Estado, bajo la proclamación de la emergencia nacional.
El pedido incluye asistencia por desempleo motivado por el desastre, servicios legales, comités de crisis y entrenamiento, cuidados masivos y de emergencia.
“La crisis de salud pública por el COVID-19 en Nevada es severa y su escala está más allá de las capacidades del Estado, de las autoridades locales y de los gobiernos tribales, y la ayuda suplementaria federal será necesaria para salvar vidas, proteger a la salud pública, y ayudar en la recuperación de Nevada del incomprensible impacto económico que resultará de esta pandemia global”, agregó Sisolak. "Le estoy pidiendo tanto al Presidente como al Gobierno Federal ayuda para Nevada, que nos permita recuperarnos gracias a la asistencia nacional".