En concreto, el Gobierno interrumpió las actividades educativas en todos los niveles de enseñanza, y se suspendieron la realización de eventos y espectáculos públicos o privados de concurrencia masiva como conciertos, musicales, encuentros deportivos, reuniones políticas, gremiales y sociales, actividades religiosas y actividades recreativas.
En este contexto, se suspendieron las actividades en lugares cerrados, como cines, teatros, salas de conferencias, clubes, discotecas, y lógicamente casinos y salas de juego de todo el país. Para los eventos deportivos, se decidió que podrán llevarse a cabo sin presencia de público, según la disposición del ministerio de Salud Pública y Bienestar Social paraguayo.
El ministro de Salud, Julio Mazzoleni, anunció la decisión tras una reunión del Consejo de Ministros paraguayo: “Estas medidas llevadas adelante en otros países han sido efectivas”.
Cabe señalar que Paraguay está también batallando desde hace dos meses con una epidemia de dengue, que ya dejó al menos 46 muertos en lo que va del año y afectó a unas 150.000 personas, según las últimas notificaciones del ministerio de Salud.
El brote de coronavirus, originado en la ciudad china de Wuhan, ha dejado hasta ahora más de 118.000 casos confirmados a nivel mundial y más de 4.000 muertes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la emergencia sanitaria internacional a finales de enero, y ha pedido a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos para hacer frente al virus.