Según informó El País, la firma Vidaplan S.A., que desde 2009 alquila el local donde funciona el casino Nogaró, anunció que si la Dirección General de Casinos no le rescinde el contrato, cerrará la sala de juegos a la brevedad. La concesionaria asegura que el Estado no le permite abandonar el casino y les dificulta su intención de realizar mejoras en el establecimiento.
A fines de abril la Justicia de Maldonado trabó un embargo sobre los activos de Vidaplan por el impago de los alquileres del inmueble que alberga al casino ubicado en la entrada de la avenida Gorlero. La jueza Silvana Patricia Pintos dispuso un embargo genérico hasta cubrir la suma de US$ 360.000 y $ 2.741.693 (equivalente a US$45.863)
Fuentes de Vidaplan S.A. aseguran que el Estado no le permite abandonar el casino, que le pone palos en la rueda en los intentos que se hacen por mejorarlo, y que incluso compite con la empresa al haber colocado slots de última generación en el Punta Shopping.
"El contrato de arrendamiento es totalmente inviable. En 2010, de un alquiler histórico que rondaba los US$ 250.000, se pasaron a cobrar US$ 1.000.000 anuales. Estamos intentando negociar con los Sagasti, los juicios siguen su camino, y ellos están dispuestos a rebajar. Pero nosotros antes tenemos que solucionar con la Dirección de Casinos", dijeron las fuentes.