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02 de Diciembre de 2020

Según Coljuegos sería el impacto más alto de un artículo aprobado en el Plan de Desarrollo

Estiman que la recaudación de salas de juego en Colombia caería hasta un 50% al año

Estiman que la recaudación de salas de juego en Colombia caería hasta un 50% al año
Según Coljuegos, la recaudación podría caer entre 44% y 50% anual, pasando de US$ 103,3 millones a un valor que podría oscilar entre los US$ 58,4 millones y los US$ 51,5 millones.
Colombia | 08/11/2019

Según el ente regulador del juego colombiano, Coljuegos, el ingreso promedio mensual por juegos localizados pasaría de $29.000 millones (unos 8,7 millones de dólares) a $14.000 millones (4,2 millones de dólares).

L

as nuevas reglas para el sector de juegos de azar colombiano generarían un fuerte impacto en las finanzas anuales de los territorios. El inicio de este fenómeno se remonta a abril de este año, cuando el Congreso aprobó el llamado “Plan Nacional de Desarrollo” (PND), que incluye un cambio en las condiciones de operación de juegos online y en tiempo real de los juegos localizados que operan en Colombia.

Estos cambios incluyen, sobre todo, a los casinos, las salas de bingo, las apuestas hípicas, los deportes virtuales y la operación de las máquinas tragamonedas, cuyos ingresos por derechos de explotación e impuestos en Colombia financian al sector de salud. No obstante, con el ajuste incluido en el PND, la recaudación podría caer a cerca de la mitad el año próximo, de acuerdo con las estimaciones hechas por Coljuegos en un análisis de impacto normativo.

La entidad encontró que “el escenario en el cual se genera el nivel más alto en la afectación del recaudo en juegos localizados podría estar en un rango entre 44% y 50% anual, pasando de $345.000 millones (US$ 103,3 millones) a un valor que podría oscilar entre $195.000 millones (US$ 58,4 millones) y $172.000 millones (US$ 51,5 millones)”, detalla el Ministerio de Hacienda, en un borrador de decreto, que cita el estudio de Coljuegos.

Esto implicaría un recorte anual de entre $150.000 millones (US$ 44,9 millones) y $173.000 millones (US$ 51,8 millones), aunque depende de diversos supuestos, como que se mantenga el número de máquinas y su nivel de facturación.

Estos aspectos, según Evert Montero, presidente de Fecoljuegos, contienen el eje del asunto. El gremio no comparte la posición de que la caída de recaudación sería de casi la mitad. “Estimamos que si cae, sería por ahí de un 20% (unos $70.000 millones, o casi US$ 21 millones), pero hay muchas medidas alternativas que se podrían tomar para que no caiga tanto”, anotó. Y agregó que “esta medida va a permitir formalizar a buena parte del sector, que no tiene la chance de que su negocio prospere, por la alta carga impositiva y -adicionalmente- permitirá dinamizar el negocio, porque habrá una ampliación de muchos contratos, es decir que se renovará parte del parque de máquinas y se viabilizarán otros juegos”.

El cambio de las reglas de juego consiste en dejar de lado el esquema de renta presuntiva que se le carga al sector, que debe pagar aún cuando las máquinas no generen ventas. De acuerdo con el directivo gremial, “este es el único negocio al que le cobran impuestos por no vender, pero si vende más del límite establecido, se le aplican unas tarifas diferenciales, que supera el valor general. Esto implica que el 70% de las máquinas que hay en el país, que no están por debajo del tope, deban ser subsidiadas por las que más venden”.

El cambio puntual del PDN implica que, ahora, los operadores pagarán exclusivamente por derechos de explotación el 12% sobre los ingresos brutos, menos los premios pagados, siempre y cuando cumplan con unos mínimos de conectividad y confiabilidad, que tendría que definir Coljuegos y para lo cual tendría hasta mediados del 2020. Todo ello, teniendo en cuenta que la norma que hoy está en borrador entraría en vigencia el 1° de enero del 2020, y le da seis meses a la entidad para fijar las condiciones para todos los juegos localizados que operan en el país.

La iniciativa busca “ampliar la base de elementos (del sector), modernizar el parque de máquinas, combatir la operación ilegal y fomentar la profesionalización de la industria de los juegos”, según reza el proyecto de decreto del Ministerio de Hacienda.

Este es el único chance de que no muera la industria, porque en Colombia viene cayendo el número de máquinas y de contratos, y se vienen reduciendo los aportes. Si bien se reduce el recaudo por esta menor tarifa, se pueden netear las cifras, teniendo en cuenta que la menor carga aumentará las inversiones y el recaudo, a través de la formalización y la regularización”, afirmó Montero.

La medida pretende frenar un mercado negro que mueve $1,5 billones cada año, si se incluyen juegos presenciales y online, de acuerdo con estimaciones de Fedesarrollo. Para el centro de estudios, el cálculo más cercano da cuenta que en el país “habría 49.036 máquinas en el mercado de segunda para el 2017”, que son las que mueven dinero ilícito, por un valor cercano a medio billón de pesos colombiano cada año.

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