Tras la decisión del Ayuntamiento de Barcelona de prohibir durante un año la apertura de casas de apuestas, bingos y casinos en la ciudad, así como la ampliación de dichos locales, la patronal española del juego privado Cejuego destacó que la medida adoptada por el Gobierno se debe al "desconocimiento" y a una "percepción social errónea" del sector.
En un comunicado, el director general de Cejuego, Alejandro Landaluce, destacó que con esta medida el consistorio barcelonés "quiere prohibir algo que ya está regulado" y señaló que Cataluña es "una de las comunidades con mayor límite en el número de establecimientos del juego". También afirmó que el juego, tanto público como privado, "es una actividad totalmente legalizada y normalizada en la sociedad española".
Asimismo, la patronal declaró que en Cataluña existe una estricta regulación del sector desde 2004 que, además de establecer un número máximo de salones, bingos y casinos operativos en el territorio, obliga a que estos establecimientos estén separados por distancias de hasta 1.000 metros en la capital catalana.
Si bien el director general de la entidad se mostró a favor de llevar a cabo "una correcta planificación" de los locales de juego negociada con las autoridades para el desarrollo sostenible del sector, destacó que el juego "no representa actualmente un problema de salud pública", como sostiene el Ayuntamiento de Barcelona. Para sostener este argumento, la patronal citó los datos del Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA) y la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, que cifran en un 0,3 % la tasa de juego problemático en España.