Con las nuevas regulaciones que entraron en vigencia el día de ayer, todos los operadores de juego online deben verificar la edad de sus usuarios, antes de que puedan depositar fondos. Los operadores también están obligados a solicitar información adicional, como el nombre y la dirección del jugador, y tener la certeza de que el mismo no sufra adicción al juego y que no sea un jugador auto-excluido.
Refiriéndose a la crisis financiera que enfrenta el organismo regulador, William Moyes, presidente de la Gambling Commission del Reino Unido, comentó que el lanzamiento de los programas para reducir los problemas relacionados al juego requerirá de una suma de 70 millones de libras esterlinas, y que los fondos actuales no son suficientes; por lo que considera que los impuestos al juego deberían ser obligatorios. Sin embargo, la semana pasada el gobierno de Reino Unido rechazó la recomendación de la UKGC de introducir un gravámen obligatorio sobre el juego, lo cual generó numerosas críticas.
Según una investigación reciente, la adicción al juego está aumentando en Gran Bretaña de tal manera que uno de cada siete niños de entre 11 y 16 años participan regularmente en actividades relacionadas a las apuestas. El estudio también reveló que al menos 55.000 niños corren riesgo de tener adicción al juego.