La Consejería de la Presidencia adjudicó la explotación de 436 nuevas máquinas tragamonedas en la Comunidad de Castilla y León de las 2.873 que salieron en la convocatoria el 22 de noviembre, según información aportada por la agencia EFE.
Podían presentar solicitudes empresas operadoras de máquinas de tipo B debidamente inscritas, en el registro de empresas relacionadas con las máquinas recreativas y de azar de la Comunidad de Castilla y León, creado por decreto del 6 de febrero de 2003.
En el caso de que el número de autorizaciones de explotación solicitadas por esas empresas operadoras fuera inferior al convocado en la orden, se recogía que se admitirían las solicitudes presentadas por las empresas operadoras inscritas en el registro de juego de otra Comunidad.
Las máquinas que salieron a licitación estaban pendientes, tras la resolución de diciembre de 2017, cuando sólo se autorizaron 303, con lo que llegaron a 14.235 unidades en toda la Comunidad.