Liberty Media, el grupo que controla el multimillonario estadounidense John Malone y que adquirió la serie de carreras de automóviles en 2016 en un acuerdo de USD 8 mil millones, firmó un contrato con Interregional Sports Group, una agencia de marketing con sede en Londres, para los derechos globales de los patrocinios de juegos de apuestas en la F1.
El acuerdo marca un cambio importante con respecto a la estrategia del régimen anterior. Bernie Ecclestone, quien dirigió la F1 durante casi 40 años antes de la adquisición de Liberty, se negó a aceptar los patrocinios de los grupos de apuestas porque creía que eso empañaría la imagen del deporte.
En contrapartida, Sean Bratches, director general de Operaciones Comerciales de la F1, describió al acuerdo como un “movimiento que se centra en los aficionados”, ya que millones de espectadores están acostumbrados a las asociaciones de los grupos de juegos con otros deportes. Agregó que los ingresos mejorarán el espectáculo al financiar a los equipos que incurren en grandes costos para competir.
Sean Bratches indicó que el acuerdo es “material”, pero no hizo comentarios sobre el valor preciso de la transacción. Sin embargo, según publica el sitio Milenio, allegados a los términos de la operación afirmaron que representa “al menos” USD 100 millones durante cinco años, lo que ubica al patrocino al lado de los mayores acuerdos de la Fórmula Uno, como el del fabricante de relojes de lujo, Rolex.
En un acuerdo relacionado, Liberty Media firmó un contrato con la empresa Sportradar para usar los datos de las carreras de la F1 para ayudar a ISG y a las empresas de juegos de azar al crear mercados de apuestas, y proporcionar verificaciones de “integridad”, como detectar patrones sospechosos en las apuestas. Bajo los términos, ISG pagará una cuota por adelantado a Liberty.
La agencia recuperará el dinero al lograr una serie de acuerdos por separado con patrocinadores de juegos de azar en diferentes mercados de todo el mundo. A los patrocinadores se les permitirá mostrar sus marcas a un “lado de la pista”, mediante visuales electrónicos y gráficos en pantalla durante la temporada de las carreras que se transmiten por televisión.
En el Reino Unido, el mercado de transmisión más valioso de la F1, hay algunas restricciones sobre la publicidad de empresas de juegos de azar durante los eventos deportivos. En mayo pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló una prohibición federal sobre apuestas deportivas, lo que llevó a los grupos de apuestas y a las ligas deportivas a moverse para beneficiarse con el dinero de los apostadores estadounidenses. Pero otros países, como Italia y Australia, introdujeron leyes para restringir o prohibir a los grupos de juegos de azar el patrocinio a empresas deportivas o anunciarse durante eventos en vivo.
Nigel Currie, fundador de la consultora deportiva NC Partnership, opinó que la adopción de los juegos de azar de la F1 es un reflejo de cómo el deporte presionó para mantener el patrocinio de las empresas tabacaleras hasta la década de 1990, incluso cuando los gobiernos de diferentes países trataban de prohibir ese tipo de acuerdos. “Probablemente va a ser más difícil para la industria del juego de azar (tener patrocinios y publicidad en eventos deportivos) en algunos mercados”, pronosticó Currie. Y agregó: “La F1 es uno de los deportes más difíciles para los reguladores, porque es tan internacional y hay tantos países diferentes que es muy probable que ofrezca un buen retorno sobre la inversión”.
Fuente: Milenio.