“Considerando la situación de las finanzas estatales, esta administración a mi cargo, en un acto de responsabilidad, se ha dado a la tarea de explorar alternativas nuevas de ingresos, sin que vayan encaminadas al menoscabo de la economía chihuahuense”, explicó el mandatario en su propuesta.
En este sentido, hace referencia a la creación de dos impuestos, uno por erogaciones que se realicen en juegos con apuestas, y otro por ingresos percibidos en la organización de juegos con apuestas y sorteos.
El primero impondría una carga tributaria a los usuarios por el orden del 3% de las ganancias, que serían retenidas por los casinos a la hora de cobrar cualquier premio, aunado a la comisión que ya cobran esos establecimientos. Mientras que el segundo sería del 6% sobre los ingresos de esos negocios.
“Se pretende ir de la mano con la modernización de la actividad comercial, en la cual nuestra entidad reporta un movimiento notablemente destacado a nivel nacional en la industria de juegos y apuestas”, argumenta Corral.
La propuesta fue girada a la Comisión de Programación, Presupuesto y Hacienda, que la analiza a la par de la Ley de Ingresos del Estado, en la cual se proyecta una recaudación por 130 millones de pesos mexicanos (USD 6.975.540) con los dos nuevos impuestos.
La recaudación se destinará exclusivamente a la inversión pública productiva del estado de Chihuahua en la consecución de las metas plasmadas en el Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021.