Un grupo de legisladores del gobierno británico pretende limitar el máximo de apuestas permitidas por jugador, pero el ministro de Finanzas Philip Hammond frenó la iniciativa y suspendió las restricciones al juego para preservar los ingresos fiscales.
En octubre del año pasado, el Ministerio de Cultura, Medios y Deportes -que regula la industria del juego- realizó una consulta sobre las apuestas máximas que deberían permitirse en las terminales de apuestas fijas.
Las máquinas permiten, hoy en día, apostar hasta 100 libras (USD 103) cada 20 segundos. Algunos legisladores, en tanto, solicitaron que la cifra se reduzca a 2 libras. “Las máquinas representan más de la mitad de los ingresos de las casas de apuestas; y los jugadores perdieron 1,7 millones de libras en 2015”, argumentaron.
Según Daily Mail, el Ministerio de Finanzas de Gran Bretaña temía que la medida repercutiera en los ingresos fiscales. “Hammond actuó para bloquear la restricción de las apuestas máximas”, aseguró una fuente gubernamental al medio local.
Se estima que las máquinas generan más de 400 millones de libras al año en ingresos fiscales.