Las apuestas deportivas han sido reguladas hace cuatro años y, desde entonces, la recaudación aumentó un 140%. De hecho, en los 114 salones de apuestas de Aragón se venden 22.702 boletos por día.
Durante el primer semestre del año, los aragoneses gastaron 32,5 millones de euros; un 15% más que en el mismo período de 2016. Según estiman, al cierre de este ejercicio las ventas rondarán los 65 millones de euros.
Si bien las máquinas tragamonedas y el bingo siguen siendo los preferidos de los jugadores de la Comunidad, la rentabilidad económica de las apuestas deportivas es la más alta: las ventas han crecido a razón de 10 millones de euros por año.
El gobierno aragonés prevé que antes de 2020, el negocio de los salones de apuestas desbancará al de los bingos.