A partir de ahora, los jugadores que tengan intención de utilizar máquinas tragamonedas o terminales de apuestas deberán identificarse a través de un reconocimiento biométrico.
Una vez que sus datos queden registrados, de todas formas, tendrán que mostrar un documento de identidad oficial con fotografía cada vez que ingresen a un establecimiento de juegos de azar.
"También se podrá optar por aplicar un reconocimiento biométrico extra -como la impresión de huellas dactilares- de manera que garanticen identificaciones seguras e inequívocas", recomienda la normativa.