“Como política de Estado, estamos trabajando en bajar la cantidad de casinos, porque creemos que el juego hace destrozos”, aseguró el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.
Según el mandatario, el objetivo del gobierno es cerrar los casinos a medida que se vayan terminando los contratos. Y para quienes tengan contratos vigentes, en cambio, la exigencia será pagar impuestos atrasados.
“El Casino Cóndor tuvo que pagar toda su deuda de ingresos brutos de una sola vez; y hace unos meses recibimos 17 millones de pesos. Con la ministra de Salud, Desarrollo Social y Deportes, decidimos invertir ese dinero en la compra de tres tomógrafos de 16 cortes, con estación de trabajo incluida”, explicó el funcionario.
La deuda de la empresa de entretenimientos KLP –donde funcionaba el casino- databa del período 2012-2014 y ascendía a 37 millones de pesos (casi USD$ 2.400.000). Los fondos, transferidos a la Administración Tributaria de Mendoza (ATM), se destinaron a las áreas de Infraestructura, Salud y Seguridad del gobierno provincial.