La Xunta de Galicia resolvió el problema legal que tenía para recaudar las tasas públicas de los seis operadores de juego autorizados en la comunidad autónoma y recibió 7,2 millones de euros. Sin embargo, el monto se ubica lejos de la cifra que esperaba percibir la entidad cuando reguló la actividad por primera vez, en 2012.
El vacío legal, que se regularizó recién en 2015, provocó que durante años el fisco gallego no recibiera ni un sólo euro por parte de las empresas. Por eso, se acordó con los operadores el cobro de los retrasos y ayer se dio a conocer el primer balance de la recaudación.
La Consellería de Facenda ingresó 1,8 millones de euros en 2015 -correspondientes a los ejercicios de 2013 y 2014- y 5,4 millones más el año pasado -correspondientes a los ejercicios de 2015 y casi todo 2016-. Cuando le abrió la puerta a las apuestas deportivas, la Xunta calculaba que podía recaudar 2,5 millones de euros el primer año y un promedio de 5 millones a partir de entonces. Por lo tanto, la cifra final (7,2 millones) se ubica 10 millones por debajo de las expectativas.
De todas formas, si se contempla la recaudación total de la industria (juegos tradicionales y juegos online), por primera vez desde 2010 los ingresos de la Xunta superaron la barrera de los 60 millones de euros.