A partir de hoy, dos anexos del Casino de Mendoza cierran sus puertas en las ciudades de Tunuyán y Tupungato. La iniciativa, impulsada por el gobernador Alfredo Cornejo, pretende reactivar la economía local del Valle de Uco.
"Los casinos le hicieron mucho daño a las economías y al consumo en estas ciudades de Mendoza. Anualmente se escurrían $100 millones a los casinos de la región, que solo tenían máquinas tragamonedas. Queremos que ese dinero no termine en una sala de juego, sino en la economía, en el consumo de los habitantes, el comercio y la producción del Valle de Uco", explicó el gerente general del Instituto de Juegos y Casinos, Andrés Lombardi.
Sin embargo, estas no son las únicas salas de juego que se quedaron sin la renovación del contrato para operar tragamonedas: “En agosto habíamos cerrado los anexos de Uspallata (Las Heras) y Eugenio Bustos (San Carlos). En enero se cerró el de La Consulta (San Carlos) y ahora es el turno de los de Tunuyán y Tupungato. Dentro de dos años también será cerrado el de San Rafael", detalló el funcionario.
Más allá del casino de San Rafael, quedarán en pie las salas de juego de San Martín, Rivadavia, General Alvear, Malargüe y la casa central, ubicada en Godoy Cruz. La suerte de estos anexos quedará en manos del próximo gobierno, puesto que tienen contrato vigente hasta 2020 y 2021.