La Policía Judicial de China desmanteló una red ilegal de juego y arrestó a siete personas que lideraban apuestas paralelas a través de WeChat, una red social muy popular que permite enviar créditos virtuales.
Los estafadores operaban en la provincia de Zhejiang y realizaban apuestas en las mesas de baccarat de diferentes casinos físicos de Macao. Así generaron hasta $1.3 millones de dólares en marzo de este año.
Según informaron las autoridades chinas, los jugadores tenían alrededor de 70 segundos para realizar sus apuestas de forma remota. Luego, dos o tres o personas involucradas en el sistema jugaban en su nombre y compartían en tiempo real los resultados de cada mano.