Con empresas con experiencia en el negocio de los juegos electrónicos, que operan en todo el mundo, el equipo económico quiere atraer a los inversores al mercado brasileño y cree que la cantidad de ingresos por impuestos sobre loterías puede saltar rápidamente de los 6.000 millones de reales a 12.000. Esta cifra puede ayudar a fortalecer la caja del Tesoro Nacional en los próximos años, cuando las cuentas públicas aún estén en rojo.
La propuesta genera preocupación entre los dueños de las agencias de lotería. Actualmente, sólo se puede jugar en tiendas físicas. Pero con el nuevo modelo, se podrá jugar a través de smartphones. Hoy en día, operan unas 13.000 agencias en todo el país, que emplean a alrededor de 200.000 personas, según la Associação dos Lotéricos de São Paulo e Interior (Alspi).
Los dueños de las agencias están preocupados por la pérdida de clientes. “Es probable que un gran porcentaje de jugadores migre a la plataforma online, y esto pondrá en peligro la red de 13.000 loterías en el país, que emplean alrededor de 200.000 personas”, indicó la directora de Comunicación de Alspi, Adriana Domingues.
“El mejor escenario sería que el Congreso aprobara también la legalización de otros juegos, como el 'jogo do bicho', ya que podríamos ampliar la oferta de productos y mantener nuestra base de clientes”, comentó Adriana Domingues.