La Junta había adelantado a mediados de febrero que Granada albergaría el sexto casino de Andalucía y que la convocatoria se publicaría durante la primera quincena de marzo. El anuncio despertó interés entre los operadores de un sector que movilizó 191 millones de euros, en la comunidad autónoma, el año pasado.
Los gestores del restaurante El Palacio del Capricho no ocultan su interés. Intentaron ingresar a la industria del juego en 1999 con un proyecto presupuestado en 2.000 millones de pesetas. El complejo se construyó, pero aquella inmensa sala de casi 3.000 metros cuadrados nunca albergó ninguna actividad relacionada con el juego. La licencia nunca llegó.
Pero Gregorio López, gerente del Capricho, no es el único que está moviendo ficha. Según el portal Ideal.es, otras dos empresas, una española y otra extranjera (con operaciones en los Estados Unidos) están realizando estudios de mercado para ver si le resulta rentable invertir en Granada.
Hay más nombres encima de la mesa que, probablemente, irán trascendiendo en las próximas semanas. Se impone la cautela. Todo el mundo está a la espera de se publique la orden en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) y se conozcan todos los detalles de un concurso del que se habla hace casi 20 años.
La consejera María Jesús Montero anticipó, el 18 de febrero, que este centro lúdico tendrá que ubicarse forzosamente en Granada o en un radio de 30 kilómetros de la ciudad. También indicó que tendrá una capacidad mínima para 500 personas. La Junta estimó que se crearán 200 puestos de trabajo directos.
A partir de la aparición en el BOJA, se abrirá un periodo de tres meses para la presentación de las propuestas. Las competencias corresponden a la Junta de Andalucía, que es quien toma la decisión de que se pueda implantar un negocio de estas características y quien tiene que gestionarlo.
La autorización está sometida al cumplimiento de determinadas condiciones y requisitos mínimos, como la disponibilidad de bar, restaurante y salas de espectáculos y fiestas. Además, las adjudicatarias deben estar constituidas como sociedades anónimas con un capital social mínimo y desembolsado en acciones nominativas por un importe de 2,5 millones de euros. El objeto debe ser exclusivamente la explotación de casinos de juego. Por último también es obligatorio depositar la correspondiente fianza en la Consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía.
Los cinco casinos que funcionan actualmente en Andalucía (Puerto de Santa María y San Roque en Cádiz, Benalmádena y Marbella en Málaga y Tomares en Sevilla) computaron durante el pasado 2016 un total de 350.000 accesos que generaron un movimiento de 191 millones de euros. Esta actividad representa el 1,6% del Producto Interior Bruto de la región y mantiene en torno a 8.000 empleos.
El Complejo Capricho ya ha anunciado su intención de presentar su candidatura para gestionar el futuro Casino de Granada. “Lo tenemos todo preparado para darle al play”, comentó Gregorio López, gerente de esta empresa granadina, quien agrega que tienen prevista hasta la fianza que habrá que presentar en la Consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía.