Las Chapas es un juego de azar en el que se apuesta dinero a la posibilidad de que salga cara o cruz, dos caras o dos cruces, del resultado de tirar dos monedas al aire. Es muy popular en ciertas zonas del centro-norte-este de España. Tradicionalmente se juega en Semana Santa y en las fiestas locales.
El bar Mejillón y el Restaurante-Asador en Aranda de Duero; los bares Vega, Eros y Concha en Melgar de Fernamental; el bar Ronny en Villadiego y el local Canuto en Roa cuentan con la licencia de juego los días que van de Jueves a Sábado Santo, mientras que el Hotel Mirador del Arlazón de Los Balbases y el Pub La Cava de Roa pueden organizar los corros de juego el Jueves y el Viernes Santo.
El juego de las chapas suele contar con un gestor, que es la persona que dirige un único corro, controla las apuestas, vigila la tirada, canta los resultados y que, por su labor de ayuda, puede obtener propinas de los lanzadores. Cuando el juego se desarrolla en un local cerrado, el baratero actúa remunerado por el organizador.
El lanzador o tirador es aquella persona física que participa voluntariamente en el juego realizando una apuesta de cantidad de dinero frente al resto de jugadores sobre la posición simultánea de caras o cruces, a su elección. Los jugadores o puntos son aquellas personas físicas que participan voluntariamente en el juego cubriendo con una cantidad de dinero la apuesta efectuada por el lanzador, sobre la posición simultánea de caras o cruces contraria a la elegida por éste.