Representantes de los grupos de seis casinos, incluyendo SJM, MGM, Wynn, Melco PBL, Galaxy, VML, en su mayoría propiedad de estadounidenses y australianos, compartieron su experiencia en la educación patriótica con el público en una conferencia de prensa. Se trató de un curso instructivo de patriotismo” de cuatro días en las Montañas Jinggang, considerado el lugar de origen del Ejército Rojo del Partido Comunista Chino.
Un representante de Beijing coordinó el viaje en Macao, como una forma de conmemorar el 80 aniversario de la Gran Marcha, la retirada militar del Ejército Rojo durante la Guerra Civil china.
El curso es ofrecido por una escuela llamada Academia de Liderazgo Ejecutivo de China, cuyos mayores clientes son del sector corporativo. Cada año, la escuela otorga más de 30.000 certificados a los graduados del curso, el cual se compone de una serie de visitas al lugar, excursionismo y, seminarios sobre la historia revolucionaria del Partido Comunista Chino.
El guía de la visita Daniel Fok señaló que esperaba que los participantes llevaran el espíritu de la revolución china, lo que quería decir solidaridad y voluntad para triunfar, de vuelta a sus vidas personales y profesionales en Macao y expandirlo como “comenzar un fuego de pradera con una sola chispa”, una cita popular de Mao, el difunto líder máximo de China.
Con el crecimiento de la industria del juego, el producto domestico bruto de Macao (PDB) saltó de USD 7 mil millones en el 2002 a USD 55 mil millones en el 2014, pero se ha convertido en el centro del lavado de dinero que facilita la huida del capital fuera de China continental.
La campaña anti soborno de China Continental, que empezó en 2014, ha tenido un impacto negativo en los ingresos de los casinos en Macao; La economía de Macao disminuyó un 20% en el 2015 y continuó la tendencia en el 2016.
Los analistas locales observan que como la economía de la ciudad es vulnerable a las políticas de Beijing, podría ser que el sector del juego ve la promesa de fidelidad con el curso instructivo de patriotismo como un último recurso para salvar la industria.