"Tengo información que no se está pagando, que los clientes están yendo a los casinos y no se les está descontando el 10%”, denunció el diputado local, Marco González Valdés.
El coordinador de la bancada del PRI revela que a pesar de que está vigente desde el 1 de enero, el gobierno estatal ha omitido cobrar el gravamen a las apuestas “lo cual es una ilegalidad y representa un riesgo para los fondos de seguridad”.
Valdés señaló que mediante dicho "acuerdo", los empresarios le estarían dando dinero al Estado por debajo de la mesa en vez de pagarle el impuesto como ordena la ley.
"Quiero ver si no están pagando realmente los casinos, sobre todo acabándose este mes, reportándose recursos al SAT, ver si hay un convenio con el Estado y ver el convenio bajo qué condiciones y, sobre, todo, si no puede haber un arreglo en lo oscurito", dijo el diputado en una rueda de prensa.
El legislador indicó que de confirmarse esta situación, el más perjudicado sería el Fondo de Seguridad para los Municipios que será financiado con ese impuesto. "Siguen fumando adentro y no pagan el 10% y ahora sería una doble extorsión donde el más dañado es Nuevo León porque esos recursos se iban a destinar a seguridad", manifestó González.