El proyecto del Centro Turístico de Salou, Vila-seca y la Costa Dorada, también conocido como BCN World, ocupará 101,74 hectáreas de superficie y se podrá edificar, como máximo, un volumen de 745.000 metros cuadrados. De todo este espacio, el 57 por ciento se podrá destinar a construir hoteles; un 16 por ciento a actividades de ocio como instalaciones de congresos, convenciones, teatro y espectáculos; un 6,7 por ciento para comercios y un 4 por ciento para casinos y zonas de juego.
De acuerdo a un estudio de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, la puesta en marcha de este complejo turístico integrado (CTI), inédito en Europa, puede significar un impacto muy positivo en el territorio, en lo que se refiere a la generación de ocupación y de riqueza. Avizora que en el primer año llegará a recibir unos 5 millones de visitantes, que alcanzarán a gastar unos 1.145 millones de euros (USD 1.205 millones). Finalmente, URV destaca que la explotación total del BCN World para el Camp de Tarragona oscilaría entre los 3.900 y los 5.400 millones de euros (unos 4.104 y 5.683 millones).
El Plan Director Urbanístico acaba de ser aprobado y ahora los operadores preseleccionados, Hard Rock, Melco y el Grupo Peralada, tienen tres meses para presentar sus propuestas.
Entre los requisitos que exigen para la construcción del complejo, se destaca la eficiencia energética y la sostenibilidad ambiental. Los edificios hoteleros y comerciales deberán tener una certificación energética A, además toda la electricidad que utilicen deberá tener un origen 100% renovable y el 40% de la energía para la climatización también tendrá que provenir de fuentes renovables.
Por otra parte, se creará un gran parque de 50 hectáreas frente al Raval de Mar, configurando una fachada vegetal que comunicará con el núcleo urbano de Salou. Este parque integra los espacios libres frente al complejo petroquímico de Tarragona y los elementos patrimoniales de la Torre de Mas Carboneros y la Torre d'en Dolça.
El plan urbanístico del BCN World prevé también diversas alternativas para resolver los accesos viarios desde la AP7 y la A7, y propone también habilitar viales distintos para separar el tráfico de mercancías de PortAventura World de los propios de BCC World. Además transformará el último tramo de la autovía C31b en vía urbana, integrándose en la estructura urbana de Salou, y la creación de una red de vías para peatones y bicicletas y el fomento del transporte público.
Ante el proyecto de BCN World, los alcaldes de Salou, Pere Granados, y de Vila-seca, Josep Poblet, han manifestado su satisfacción por la aprobación del plan urbanístico que regirá la construcción y puesta en marcha de este complejo turístico, por los beneficios sociales y económicos que supondrá para estas dos poblaciones y para el conjunto de la Costa Dorada.