Según Samuel Gracia, de Movimiento Ciudadano, la propuesta es incomprensible ya que este impuesto no es al consumo, como ellos impulsaron. Los datos que se han obtenido de este giro indican que todo lo que opera en Nuevo León tiene ramificaciones nacionales, es decir que los casinos del estado también trabajan en otros estados del país, pagando impuestos estatales.
García informó que en seis entidades ya se cobra un impuesto mayor al que ellos proponen, y asegura que los casinos lo pagan sin ningún problema. “Solo en Nuevo León, de manera incongruente, se planea cobrar el 2% de manera gradual, hasta que al termino del sexenio se este pagando el total del 10%”, aseguró.
Según la prensa local, la intención del partido es no dañar la industria establecida en Nuevo León. Expertos en Impuestos Federales revelaron que los casinos del estado pagan, en otras entidades, hasta un 15% de impuestos a los estados; por lo que ven incongruente y sospechosa la postura del PRI.