Puigdemont ha explicado en la 27 edición de la Nit del Turisme de la Costa Daurada y Terres de l’Ebre, que organiza la Diputació de Tarragona, que el Govern está estudiando las alegaciones que han presentado Ayuntamientos y particulares y adecuando el planeamiento urbanístico para que sea aprobado en breve, según informa La Vanguardia.
El presidente ha recordado que el proyecto, que supone una inversión de 2.500 millones de euros, peligró “con el nuevo escenario político, pero la voluntad de diálogo y el empuje del territorio ha sido clave para vencer reticencias”. Una vez se apruebe definitivamente el planeamiento urbanístico, los dos grupos de inversores interesados -Hard Rock-Melco y Peralada-Genting- tendrán tres meses para presentar sus respectivos proyectos para construir el centro turístico con hoteles, espacios para celebrar congresos y hasta 30.000 metros cuadrados de casinos.
“Junto con Ferrari Land, este proyecto será un incentivo más para desestacionalizar la temporada turística, para crear más y mejores puestos de trabajo y para reducir la dependencia del mercado turístico europeo”, ha añadido Puigdemont, que se ha referido al CRT “como una gran oportunidad por la que el territorio ha luchado, haciendo así una gran aportación al país”.