Con frases como “Roma declara la guerra al juego de azar”, “Basta con el efecto Las Vegas” y “Basta con la jungla de máquinas tragamonedas en la ciudad”, la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, anunció en el blog de su partido el Movimiento Cinco Estrellas (M5E), que se aplicarán nuevas regulaciones a las 294 salas de juego.
El nuevo reglamento se aplicará a las salas en las cuales funcionan más de 50 mil máquinas tragamonedas, el 12 por ciento de todas las existentes en Italia.
Las nuevas normas, explica Raggi, establecerán un límite de 500 metros de distancia de las salas de juego respecto a lugares sensibles como escuelas, centros deportivos, iglesias, unidades militares y cajeros bancarios automáticos.
Esa medida, señala la funcionaria, tiene como objetivos asegurar mejores niveles de seguridad para el cuidado de la salud y del orden público, además de prevenir el riesgo de utilización por parte de menores de edad.
Además, la iniciativa prohibirá el funcionamiento de las salas de juego en el perímetro del centro histórico, áreas peatonales y cualquier otro espacio en el cual se obstruya la circulación de vehículos.
La decisión de la alcaldesa ataca, según puntualiza ella misma, un fenómeno de connotaciones preocupantes en Italia “contra el cual el M5E se está batiendo con fuerza tanto a nivel regional como nacional”.