Según cálculos de la entidad, por la operación ilegal de estas 93 máquinas retiradas, se dejan de recaudar anualmente aproximadamente 231 millones de pesos al año, por concepto de derechos de explotación que se deben destinar al financiamiento del sistema de salud en Colombia.
Juan B. Pérez Hidalgo, presidente de Coljuegos, afirmó: “La operación ilegal en juegos de suerte y azar le hace mucho daño al país; principalmente afecta el recaudo de los recursos para la salud de los colombianos. Además, no se garantiza el premio a los jugadores y permite que los menores de edad jueguen, lo cual está totalmente prohibido por la ley”.
En lo que va del año, se han retirado en toda Colombia cerca de 3.047 elementos de juego.