Cirsa, uno de los líderes a escala global del juego, no se planteó ser operador de uno de los casinos del proyecto BCN World (ahora llamado CRT, Consorcio Recreativo Turístico) porque no podían "permitirse el lujo", explicó Agut.
Según los cálculos de la empresa catalana, una de las líderes a escala planetaria en el sector del juego, para que un casino de BCN World fuera viable tendrían que acudir entre 80.000 y 100.000 usuarios al día.
Para ilustrarlo ha comparado el proyecto catalán con uno de los mayores casinos del mundo, con 38.000 metros cuadrados de sala de juego, que opera Cirsa en Rosario (Argentina). Además del casino, con 300 mesas y 3.000 máquinas, cuenta con un hotel de cinco estrellas y doscientas habitaciones, el mayor centro de convenciones del continente americano, cinco plantas subterráneas de aparcamiento y el monopolio en 125 kilómetros a la redonda. Este complejo suma 16.000 visitantes al día y se logró con una inversión de 400 millones de euros que, en el caso de BCN World, "no llegan ni para poner una acera", ha resumido Agut.