La Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar) cerró el mes de setiembre una recaudación récord de USD 1.866.770 (G. 10.172 millones), correspondiente al canon que percibe de los diferentes juegos, de entre los cuales, la Quiniela aporta más de 1.523.220 (G. 8.300 millones), afirmó el titular de la Conajzar, Javier Balbuena Estigarribia.
Ya el año pasado alcanzaron un récord importante donde fue superado el promedio de 1,4 millones de dólares (G. 8.000 millones) mensuales. Al respecto, Balbuena recordó que hasta mayo de 2014 el canon de la Quiniela era de sólo de 1,1 millones de dólares (G. 6.000 millones) por lo que el salto es importante. Actualmente el promedio mensual que aporta sólo este juego a nivel país es de 1.523.220 dólares (G. 8.300 millones).
Asimismo, destacó que del total de lo recaudado por Conajzar un 30% se destina a la Dirección Nacional de Beneficencia (Diben), el 30% a los municipios de todo el país, 30% a las gobernaciones y 10% al tesoro público. La Conajzar no percibe ningún recurso de lo que recauda debido a que es una dependencia administrativa del Ministerio de Hacienda.
Al respecto, Balbuena señaló que la cantidad de recursos humanos con que cuentan es insuficiente en comparación a la responsabilidad que tienen por lo que abogó por la aprobación del proyecto de ley que crea un órgano regulador de los juegos de azar que está en estudio en la Cámara de Senadores. “Con dos vehículos y 12 funcionarios es imposible hacer todo el trabajo que tenemos”, se quejó Balbuena.
Respecto al incremento de las recaudaciones, el funcionario destacó que se debe a varios factores. “Hay que reconocer que el sistema entre la anterior concesión y esta es totalmente diferente, hay un relacionamiento entre la institución y la concesionaria que es muy importante, independientemente a que la clandestinidad sigue existiendo, lo cual quiere decir que si nosotros logramos disminuir ese delito, la recaudación será mucho más”, afirmó.
Reconoció que el problema de la clandestinidad, pasa por detectar a los financistas que generalmente son referentes políticos de las zonas. “En cada ciudad hay algún padrino, algún banquero que está detrás de esto. La clave no es perseguir al que levanta las apuestas y gana G. 50.000, sino a los que financian el juego clandestino y se esconden detrás de gente poderosa. Esa es la lucha; a veces estamos saturados y un poco cansados, pero estamos haciendo lo que podemos”, refirió Balbuena.