En la actualidad, la Intendencia de Montevideo reclama a Carrasco Nobile una deuda por 1.300.000 dólares y le exige el pago de un impuesto mensual que pasó de los 210.000 a 420.000 dólares por mes, luego de cuatro años de operación.
Desde la compañía anunciaron que debido a este aumento debieron enviar a 56 trabajadores al seguro de paro para poder equilibrar las cuentas. Asimismo, solicitaron a las autoridades municipales una readecuación del canon manifestando su interés en permanecer y seguir invirtiendo en Uruguay.
Lo anunciaron los representantes de la casa matriz de Codere, la principal accionista del Casino Carrasco, en su visita a Montevideo.