El nuevo presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, consideró que los juegos de azar online podrían volver a permitirse en el país, pero solamente si cumplen ciertas condiciones. "Voy a traer de vuelta en el juego en línea, con impuestos proporcionados y si son recaudados de forma correcta, y que están situados en distritos donde se permite el juego, es decir, no cercanos a las iglesias y a las escuelas", dijo Duterte en una conferencia de prensa.
Desde que asumió, Duterte se manifestó en contra del juego online, y de un operador de juego en particular, del empresario Roberto Ongpin, a quien calificó como un “oligarca” que él quiere “destruir”.
Tras estas declaraciones, el ente regulador del juego Philippine Amusement & Gaming Corporation (Pagcor), no renovó la licencia para PhilWeb Corporation del empresario Ongpin.
Duterte afirmó el miércoles que estaba molesto porque el juego en línea "había brotado por todas partes". Agregó que no estaba conforme con que incluso los niños estaban jugando en los casinos en línea, y no había manera apropiada de cobrar impuestos a los juegos online. "Estaba enojado porque hay personas, oligarcas, que están recibiendo los privilegios, concesiones, franquicias y su único capital son sus palabras", sentenció el presidente.