Hace 16 años, el senador estadounidense John McCain impulsó una campaña para prohibir las apuestas a los deportes amateur y los casinos de Nevada los siguieron: dejaron de tomar apuestas a los Juegos Olímpicos, la Little League y otros eventos con pocas apuestas, pero permanecieron abiertos a las competiciones universitarias.
Pero año pasado, la Comisión de Juego de Nevada reabrió las apuestas a los Juegos Olímpicos, aprobando una propuesta introducida por un grupo de los casinos del estado. “Recibimos probablemente la misma cantidad de apuestas a los Olímpicos que a un gran partido de béisbol en la temporada normal”, comentó el corredor de apuestas de Mirage, Jay Rood
El béisbol es menos popular entre los apostadores que el fútbol americano o el básquetbol. “Las apuestas a los deportes se mueven con el básquetbol y prácticamente nada más”, explicó.
Tras el anuncio de la reapertura de las apuestas sobre el evento olímpico, Westgate Las Vegas SuperBook ha ofrecido apuestas sobre más de 65 eventos en Río, su menú de apuestas más grande en la historia para los Olímpicos.
“Existía un interés mínimo hace décadas y hasta el momento eso se ha mantenido este año salvo por un par de excepciones”, señaló el vicepresidente de Race & Sports Book Operations, Jay Kornegay.
Los Juegos terminan el 21 de agosto y es posible que las apuestas repunten un poco cuando los equipos estadounidenses de básquetbol avancen y el fútbol llegue a los niveles de eliminación. “En este momento, sólo es cuestión de esperar a ver qué pasa”, dijo Kornegay.