El proyecto crea un Registro Nacional de Autoexclusión voluntaria y ordena sacar los cajeros automáticos de las salas de juego. La iniciativa, a las que las provincias deberían adherir en caso de ser convertida en ley, debe pasar aún por el filtro de las comisiones de Acción Social y Salud Pública y de Finanzas.
El texto consensuado -el Frente Renovador planteó observaciones parciales- condensa al menos una docena de proyectos presentados por legisladores de distintos bloques políticos desde los últimos años, según informa El Cronista.
Bajo la presidencia del kirchnerista Alejandro Abraham (FPV-PJ), la comisión aspira a que las otras dos comisiones que tienen que revisar el dictamen realicen una reunión conjunta en breve para dictaminar y de ese modo lograr que la iniciativa se trate en el recinto cuanto antes.
Para facilitar la firma del despacho, Abraham acordó con los integrantes del cuerpo no establecer en el proyecto limitaciones al horario de funcionamiento de los establecimientos de juego y que la decisión sea potestad de las provincias. A su vez, se hizo hincapié en que se trata de un proyecto "para prevenir" la ludopatía y dar contención al ludópata, aclaró la vicepresidenta de la comisión, Cornelia Schmidt-Liermann (PRO). De hecho, se destacó en la reunión de comisión que no es una ley que apunta a prohibir el juego, que debe importantes ingresos fiscales a las jurisdicciones, ni a establecer un marco regulatorio del juego.