Uno de los gigantes del sector, Bet365, fue denunciado por presuntas prácticas fraudulentas llevadas a cabo por esta casa de apuestas, con el estudio pormenorizado de las cláusulas que imponen en sus contratos de adhesión”.
Se trata de un grupo de jugadores que en su reclamo se han unido a la plataforma Muebete.org y han presentado ante la Dirección General de la Ordenación del Juego (DGOJ) una denuncia formal por “limitar y producir cierres de cuentas de forma masiva e indiscriminada en los últimos meses, casi siempre a las cuentas que obtienen ganancias”.
Al respecto, los especialistas apuntan que existe una línea fina a la hora de determinar si las casas de apuestas cometen una estafa al arrogarse el derecho de cambiar las condiciones de la apuesta sobre la marcha. José Manuel Mouronte Álvarez, de la web especializada Apuesta10.es, considera que es lícito que las empresas del sector establezcan limitaciones generales para acotar las pérdidas a asumir cuando se trata de mercados secundarios, es decir, aquellos que no tienen la suficiente liquidez para garantizar el pago a las apuestas ganadoras. “Ahora bien, lo que es realmente una injusticia y una vergüenza es que existan límites hacia una persona y que esos límites no sean generales”, aclara.
La causa de estas limitaciones personales es la incapacidad de las casas de apuestas por controlar todos estos mercados secundarios. Un jugador puede especializarse en un determinado nicho (como por ejemplo la liga rumana de fútbol femenino) e intentar lograr importantes rentabilidades invirtiendo dinero de forma continuada. Ante la incapacidad de las empresas del sector de controlar todas las competiciones a lo largo y ancho del planeta, se establecen estas limitaciones.
Pero no es la primera vez que Bet365 es denunciada. De hecho, en febrero un juzgado de Cádiz le dio la razón a un apostante que reclamó la existencia de cláusulas abusivas en el contrato. “Establece reglas particulares para tener el poder omnímodo para modificar las cuotas de la apuestas en el momento que le sean más beneficioso económicamente, dejando a su único arbitrio la posición del que puja”, sentenció la abogada que llevó el caso, María nieves Gómez.
Lo que sucedió en esa oportunidad fue que el denunciante realizó seis apuestas a favor de la victoria de un equipo de fútbol femenino de la liga rumana. Al acabar el partido, Bet365 anuló una de las apuestas y recalculó las ganancias de las otras, dejando de pagar 2.521 euros (USD 2.785).
Lo mismo ocurrió con la casa de apuestas online Bwin (Electraworks España Plc), condenada por anular de forma indebida varias apuestas a un cliente, debiendo abonar las ganancias íntegras más los intereses correspondientes.