La expectativa es recaudar R$ 8.000 millones con los dos negocios. En el primer caso, la idea del Ejecutivo es atraer empresas extranjeras que actúan en el sector y privatizar el negocio estatal para explotar apuestas online. La Caixa (Estado) sería socio minoritario de este negocio.
En el segundo caso, se trata de privatizar la Caixa Instantánea, entidad estatal que explota la Lotex, responsable de la venta de la raspadinha.
El secretario de Asuntos Económicos del Ministerio de Hacienda, Mansueto Almeida, afirmó que las empresas extranjeras que están interesadas en la explotación de las apuestas deportivas en Brasil deben asociarse a inversores nacionales.
La idea es conceder al sector privado el derecho de explotación de las apuestas por 10 o 20 años.