Pese a todos los cambios que plantea el nuevo proyecto de Centro Recreativo y Turístico (CRT) en Salou y Vila-seca, como la reducción de 60.000 a 30.000 metros cuadrados en la superficie destinada a los casinos y de 600.000 a 480.000 metros cuadrados, la del alojamiento, y hasta la altura de los hoteles, que pasa de 90 a 75 metros, se mantiene un punto importante para asegurar la concreción del megaproyecto: la rebaja fiscal del 80% a casinos.
Actualmente el impuesto al juego es del 55% y pasará a ser del 10% cuando se habilite el primer casino del complejo. La ley que se tramitó con el apoyo de CiU, PSC y la abstención del PP, también permite a los casinos conceder créditos para que los clientes sigan jugando.
"El hecho de jugar a crédito genera dudas. El riesgo fiscal que asume la Generalitat es alto, ya que si no se recauda suficiente saldrá perdiendo", alertó en el momento de la votación el secretario de Economía, Pere Aragonés. Sin embargo, el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, afirmó que las empresas "pagarán todos los impuestos".