Esta mañana, el Govern y los ayuntamientos de Salou y Vila-Seca dieron el visto bueno al nuevo plan director urbanístico Centro Recreativo y Turístico (CRT) conocido como “BCN World”, que reduce al 50% la superficie destinada a los casinos y un 20% al alojamiento.
El nuevo proyecto se construirá sobre un terreno de 750.000 metros cuadrados y no de un millón como se había previsto. También se redujo la superficie destinada a los hoteles, de 600.000 a 480.000 m2; y altura máxima de los edificios, de los 90 a los 75 metros de altura, con el fin de reducir el impacto visual del complejo.
En el caso de los casinos, la reducción es de los 60.000 a los 30.000 m2. No obstante, mantiene los 50.000 m2 para uso comercial y los 120.000 para equipamientos de ocio, como teatro y congresos. Fuera del ámbito de BCN World, en la zona sur del CRT, se mantienen las 2.400 viviendas previstas, con la misma densidad que se aprobó en el 2006.
Tras la presentación del proyecto, el vicepresidente del Govern, Oriol Junqueras, destacó que sólo el 4% del techo edificable estará destinado al juego, frente al 96% pensado para el turismo de convenciones, repartidos en un 57% para hoteles, 16% para ocio y 7% para uso comercial.
Además, ha asegurado que se prevén crear unos 10.000 puestos de trabajo relacionados con el complejo. Especificó empezará a construirse el próximo verano y que contará con 2.771 millones de dólares de inversión y dejó en claro que el proyecto no se llamará BCN World ni Eurovegas. “BCN World y Eurovegas están muertos y enterrados”, aseguró Junqueras.
A la tarde, el nuevo BCN World será presentando ante Comisión de Urbanismo de Tarragon que dará su aprobación inicial, pero todavía le falta camino por recorrer al proyecto para que se concrete. Durante un mes y medio se realizará una exposición pública y después se dispondrá de 30 días para contestar las alegaciones que se presenten, por lo que la aprobación definitiva no ocurrirá antes de octubre o en noviembre.
Por otra parte, la ley que ampara la creación de BCN World no se ha alterado. Eso quiere decir que el impuesto de sociedades no se modifica y la carga impositiva sobre los beneficios del juego tampoco, quedando reducida del 55% al 10% en el momento que se ponga en marcha el primer casino. Es probable, además, que se plantee aumentar la tasa turística en los terrenos del complejo.
Con la aprobación del plan se dará comienzo al concurso para adjudicar las licencias de previsiblemente dos o tres casinos a los tres inversores interesados y precualificados: la norteamericana Hard Rock, la china Melco y el Grupo Peralada.