La edición inaugural ha demostrado su potencial. El evento, con Estados Unidos como anfitrión, cubre mercados estratégicos del Caribe y Centroamérica. Los organizadores se propusieron crear un evento único que aportara algo nuevo, relevante y dinámico a la industria del juego y cumplieron, aunque aún hay mucho trabajo por hacer y mejorar. Juegos de Miami tiene el potencial de convertirse en un evento de referencia que atienda las necesidades de esta industria en Latinoamérica y el Caribe. Actualmente no existe algo similar. “Alfastreet respalda los esfuerzos para unir a la comunidad del juego y beneficiarse de la vasta experiencia de los operadores en este ámbito”, manifestaron fuentes de la compañía.
Alfastreet aprovechó la oportunidad para exhibir una selección de sus productos, incluyendo la serie de ruletas compactas R4, R5 y R6, que conforman una solución personalizada para todas las salas con espacio limitado. El modelo insignia de la firma sigue siendo la R8, sinónimo de la ruleta electrónica automática, con una cartelería imponente que exhibe una cámara en vivo, datos estadísticos y una solución de jackpot especialmente diseñada para ruleta.
Para aquellos que buscan configuraciones modulares hay una vasta opción de cilindros automáticos (ruleta y SicBo), combinados con fuentes en vivo, tales como una mesa de baccarat y el cilindro en vivo de Alfastreet, el estreno de este año. Los visitantes mostraron interés en las dos ediciones de slots multi-juego: la primera, un paquete de juegos virtuales con una selección de juegos virtuales premium de Alfastreet; la segunda, 12 títulos de tragamonedas.
Teniendo en consideración todo lo mencionado, la compañía espera que continúe la tendencia positiva de las últimas exhibiciones y llevar lo mejor de su catálogo a la próxima exposición, así como contar con una mejor edición de Juegos de Miami en el 2017.