La Unión Cívica de Consumidores de Palencia (UNAE) transmitió su “preocupación y malestar” por la apertura de una sala de apuestas, que incluye bar y máquinas tragamonedas, en la calle Eduardo Dato, junto a la Biblioteca Pública.
La organización dice haber recibido la queja de varias personas, especialmente de padres y madres de menores usuarios de la Biblioteca Pública de Palencia que colinda con el negocio de juegos de azar. Consideran que esta calle es de "alto tránsito de menores", no sólo por su cercanía a la Biblioteca sino también a los colegios de Filipenses y Blas Sierra.
En esta línea, recordaron que el Reglamento del juego de Castilla y León prohíbe otorgar autorización a casas de apuestas a menos de 100 metros de centros de educación preescolar, centro que imparte enseñanza escolar o enseñanza universitaria.