Los cordobeses movieron el año pasado 156 millones de dólares (unos 137 millones de euros) en bingos y máquinas tragamonedas, incluyendo lo entregado en premios, lo que representa un aumento del 3% respecto al volumen jugado en el ejercicio anterior, que fue de 151,7 millones de dólares (133 millones de euros).
A pesar de haber revertido la tendencia a la baja debido a la crisis económica, el juego todavía se ubica un 26% por debajo de los cerca de los 211 millones de dólares (185 millones de euros) que se invirtieron en el 2008.
La información de la Consejería de Hacienda y Administración Púbica además indica que en las tres salas de bingo el año pasado se jugaron 12,55 millones de dólares (11,3 millones de euros), cantidad que corresponde al valor del total de los cartones vendidos, y que representó un aumento interanual del 3%.
La estadística reveló que el gasto real de los clientes fue de 4,56 millones de dólares (4,3 millones de euros). Estos sorteos acaparan el 12,5% del volumen de juego en Andalucía, mientras que en cuatro casinos, sólo existen cuatro en la comunidad autónoma, ubicados en Cádiz, Málaga y Sevilla, suman un 10%. Finalmente, las máquinas de tipo B concentran la mayor parte del negocio, con un 77,5%.
En Córdoba, el año pasado se contabilizaron 2.633 tragamonedas, 50 más que en el ejercicio anterior, que registraron un volumen de juego de 142,6 millones de dólares (125,7 millones de euros), una cifra que representó el 92% del total de lo destinado a este sector en la provincia después de crecer un 3% en tasa interanual.
El gasto real realizado por los jugadores fue de 35,4 millones de dólares (31,4 millones de euros), lo que se traduce en unos 45,62 (40 euros) por cada cordobés. En el caso de estas máquinas, el mayor volumen de juego se registró en plena crisis económica, en el año 2010, cuando acumularon 235 millones de dólares (158,5 millones de euros).