Respecto de su presencia en Juegos Miami, Asensi comentó: “Ignorar uno de los tres aspectos clave, citados anteriormente, llevaría a los reguladores a cometer grandes errores. No existe, obviamente, un estándar de regulación válida para todas las jurisdicciones, pero, viviendo en el siglo XXI, la industria sabe lo que puede funcionar o no”.
“Yo creo en un marco de referencia liberalizado que atraiga los intereses de ambos tipos de operadores, locales e internacionales, bajo una misma jurisdicción. La experiencia nos enseña que las prohibiciones o restricciones fuertes del juego favorecen al crecimiento de un mercado ilegal. Por eso, personalmente, apoyo a todos los mercados en los que el juego es entendido como una parte de la industria del entretenimiento.”
Asensi, cuya compañía ha asesorado al gobierno colombiano y fue fundamental para el desarrollo de la Ley del Juego en España que comenzó a principios de la década, cree que los reguladores deben estudiar la manera de consolidar sus demandas con operadores y otras partes interesadas. “Los reguladores normalmente cumplen dos funciones: proteger a los consumidores y recaudar impuestos. Ambas causas, si están bien diseñadas, son absolutamente compatibles con los intereses de los operadores”, explicó.
“Mi mejor consejo para cualquier regulador es que antes de empezar a redactar borradores, deben estudiar lo que otros reguladores han hecho en sus respectivas jurisdicciones. Reunirse con diferentes agentes de la industria para obtener cuanta más información sea posible, sería recomendable. En una industria global, el intercambio de información entre reguladores es algo crucial para aspectos como los estándares técnicos, el juego ilegal, el blanqueo de capitales y la protección de datos”, añadió.
Santiago Asensi es uno de los 30 eminentes expertos que formará parte del programa didáctico de Juegos Miami.