En un mundo donde opciones internacionales de apuestas han llegado a España y desplazado a algunos de los tradicionales juegos nacionales, el bingo resiste las embestidas y sigue teniendo su público. Según datos de la Confederación Española de Juegos de Bingo (CEJ), el 2015 se cerró con 1.711 millones de euros por ventas de bingo: un 2,6% mejor que en 2014.
En el tercer trimestre se movieron 429,5 millones de euros jugados por los españoles en las salas de bingo. Según el informe anual de CEJBingo, se debe a un crecimiento de demanda interna, reducción de la presión fiscal en el bingo (ganancias del jugador) y la flexibilización de premios y botes.
Por su parte, el bingo online resiste el envite de los grandes operadores de procedencia internacional. No solo no se rinde, es uno de los sectores del juego que se mantienen estables, con algún altibajo. Según las estadísticas de la Dirección General de Ordenación del Juego, los ingresos brutos (GGR) en el cuarto trimestre de 2015 fueron de 16,13 millones de euros, un 15,77% superior respecto al pasado verano; un 1,78% mejor en el GGR respecto al mismo período de 2014. Aunque en el total de las cantidades jugadas es un 8,12% inferior a 2014.