Netanyahu es partidario de este proyecto desde hace largo tiempo, a pesar de la firme oposición de los partidos ultra ortodoxos y religiosos. Durante su primer mandato ya se había abordado el tema, y luego como ministro de Finanzas unos años después también.
Ahora, Netanyahu les pidió a los ministros Israel Katz y Yariv Levin que examinaran nuevamente la idea, incluyendo los aspectos económicos, sociales y legales de la apertura de un casino. Se hizo hincapié en que el casino atenderá exclusivamente a los turistas.
La nueva propuesta permitiría únicamente a ciudadanos no-israelíes jugar en las instalaciones del Casino. no está claro aún como se implementaría esta iniciativa dado que muchos israelíes poseen pasaportes extranjeros.
El primer ministro cree que el casino impulsará la economía de Eilat, sobre todo en el sector turismo y creará nuevas fuentes de trabajo para esta ciudad y sus alrededores inmediatamente.