El texto, que había sido ya tratado la semana pasada por Senadores y al que le restaba su aprobación final por la Comisión pertinente, estima una recaudación del orden de los R$ 10.000 millones. Se permitiría la instalación de hasta tres salas por estado, respetando un criterio de cantidad de población. También autoriza un máximo de diez casas de bingo por municipio, la explotación de tragamonedas y la reglamentación del "jogo do bicho".
“Los casinos y los juegos electrónicos son, básicamente, iguales a las loterías, las cuales ofrecieron una facturación al Estado del orden de los R$ 13.532 millones durante 2014, siendo una gran parte de estos fondos destinados a temas sociales”, señaló Maggi.
Para el autor del proyecto, el senador Ciro Nogueira, es ilógico dar un tratamiento diferenciado para el “jogo do bicho” (lotería ilegal) y, al mismo tiempo, permitir las modalidades de lotería federal existentes.
Según Nogueira, el papel del Estado debe ser el de crear reglas para disciplinar y fiscalizar la explotación de los juegos de azar en el país. El texto aprobado, que deberá ser ahora analizado en el Plenario, define qué juegos podrán ser explotados en territorio brasileño, los criterios para su autorización y las reglas para determinar premios y la recaudación de tributos.