El asunto se incluyó ayer a última hora, fuera del orden del día de la sesión semanal, pero no se esperan nuevas incidencias que demoren el penúltimo trámite que debe pasar la sala de juegos para hacer efectivo su traslado desde el palacio de los Condes de Gamazo de Boecillo hasta el emblemático inmueble de la calle María de Molina.
En cuanto al último trámite, el que pondrá fin a más de cinco años de pasos adelante y atrás entre despachos, e incluso más de una década desde que empezó a idearse el proyecto, dependerá de la Junta de Castilla y León. En concreto, es la Administración autonómica la competente para conceder la autorización de apertura y funcionamiento, ya que la sala debe pasar este filtro “como si se tratara de una completamente nuevo”, en lugar de un traslado, tal y como recordó el director general del Casino de Castilla y León, Javier Herrero, en declaraciones a El Día de Valladolid.
No obstante, los promotores del proyecto sólo podrán solicitar la autorización regional cuando reciban la notificación oficial de la licencia municipal, ya que ésta debe incluirse entre la documentación necesaria para cursar la petición a la Junta. Además, el casino debe comunicar en este mismo trámite el día previsto para la inauguración, que a su vez tiene que producirse como mínimo un mes más tarde de la fecha en que se haga efectiva la presentación de la solicitud.
De esta forma, si el Consistorio notificara la concesión de la licencia esta semana y el casino presentara la documentación en la Junta el próximo lunes 19 de octubre, la nueva sala podría abrir sus puertas a partir del 19 de noviembre. Aunque esto es sólo un ejemplo porque, como apunta Herrero, “todavía se están barajando varias fechas posibles” que dependen también en cierta medida de las agendas de las autoridades invitadas a la inauguración. Y por supuesto, todo queda también a expensas de que los técnicos de la Junta verifiquen en el transcurso de ese mes que el casino respeta la normativa autonómica. “Una cosa sí está clara, que el casino va a ser una realidad muy pronto, y será muy bueno para toda la ciudad”, asegura Herrero, quien empezó a pensar en el traslado en 2004, nada más acceder al cargo de director general del Casino de Castilla y León.
En total han pasado 11 años desde que el proyecto comenzó a gestarse. “Aunque fue sobre todo hace cinco cuando nos lo empezamos a tomar muy en serio”, matiza Herrero, en referencia al año en que llegaron a un acuerdo con el propietario del inmueble, el conocido empresario y productor cinematográfico Enrique Cerezo, actual presidente del Atlético de Madrid, tras “un trabajo muy intenso entre 2008 y 2010”. Y ahora sí, el proyecto encara su recta final, dado que incluso las obras para convertir el cine en casino están terminadas, con el viejo patio de butacas del Roxy ya transformado en el salón principal de juegos.
De hecho, en un principio se llegó a pensar en inaugurarlo el 9 de septiembre para coincidir con el 30 aniversario de la apertura del casino en Boecillo. Aquella fecha no fue posible, pero la definitiva está ya muy cerca, según Herrero, “dentro de un mes y medio, aproximadamente”.