El diputado Raúl Podestá, del Frente Grande y hombre fuerte de la oposición, cuestionó el proyecto por “discriminatorio” y consideró que en realidad lo que debería prohibirse son los casinos. “Si uno quiere preservar el derecho de los chicos, lo que deberíamos impedir es que haya casinos. Limitar el acceso a los clientes a nivel de ingresos sería discriminar. Descalificar a una persona por los recursos que tiene me parece una mala idea”, indicó quien condujo los destinos de Zapala durante 8 años.
Por su parte, verborrágico y contundente en sus conceptos, José “Pino” Russo, jefe del bloque de diputados del MPN en la Legislatura provincial, expuso su punto de vista. “Uno está de acuerdo con que el dinero de los planes sociales tiene que ir destinado a lo de los chicos, pero el proyecto es insuficiente, discriminatorio y hasta ingenuo. ¿Qué le vamos a pedir? ¿Si es negrito no lo dejamos entrar?. Empieza como una revelación de justicia y termina siendo un desastre”, reflexionó el dirigente. Y se mostró partidario de no impedir el funcionamiento de los casinos en la zona. “Hay que educar en lugar de prohibir. Cuando no había casino, la gente jugaba igual”, analizó.
También accedió al debate que propuso LMN y aportó su mirada Beatriz Kreitman, del ARI. “Me parece absolutamente discriminatorio, más allá de entender la justificación que se da”, expresó, y consideró que hay un problema de fondo. “En realidad estoy en contra del juego. Antes los casinos estaban sólo en los lugares de veraneo. Hay que controlar los horarios”.