Tal como se explicita en la Memoria Descriptiva elaborada por los profesionales a cargo, la obra a realizarse consta de dos etapas.
La primera es un parador de 310 metros cuadrados con todos los servicios. En tanto que la segunda, es un casino de 630 metros cuadrados con oficinas de personal y todas las instalaciones necesarias para el funcionamiento e integración de ambos espacios.
El edificio tendrá grandes paneles vidriados fijos y ventanales en los sectores de servicios como los baños y cocinas, para proporcionar luz y ventilación. Esto generará buenas visuales hacia el exterior, pudiendo disfrutar de todo el panorama de playa y costa.
Con fuerte presencia del Instituto de Ayuda Financiera a la Acción Social (Iafas), la decoración del edificio mantendrá los tonos y diseños propios de la marca Casinos de Entre Ríos. La iluminación será uno de los ejes del diseño.