La Quiniela Instantánea fue puesta en marcha el 9 de junio de 2014 durante 45 días como período de prueba, pero tras críticas de la oposición de organizaciones que luchan contra la ludopatía el Gobierno provincial decidió no continuar con la experiencia.
La organización le envió una nota al jefe de gabinete bonaerense, Alberto Pérez, en el que expresa la “necesidad de atraer apostadores y generar mayores ingresos con la finalidad de compensar nuestros mayores gastos de explotación y el perjudicial aumento de costos”.
“El principal producto de nuestra red de ventas es la Quiniela, que está demostrando una escasa incorporación de nuevos jugadores por tratarse de un juego centenario, sin nuevos atractivos para satisfacer la demanda de un público que requiere la inmediatez de resultados sin la necesidad de esperar los sorteos”, indica la nota firmada por el presidente de la entidad, Gustavo O’Connor.
Según explicaron los agencieros, en los 45 días de funcionamiento se comprobó un aumento del 12% en las ventas, mayor ingreso de apostadores que permitió fidelizarlos interesándose en otros productos y la recuperación de apostadores que se inclinaban al luego clandestino y al virtual.
Además, comentaron que debido “al significativo interés producido en apostadores del circuito ilegal quiniela clandestina e Internet, debemos suponer que las “bandas clandestinas” han influido en las áreas de decisión políticas y legislativas, para desactivar este proyecto, con excusas poco creíbles y sin fundamento”.